
Bergson
(CEuvres, Éditions du Centenaire, PUF, 1963, París, p. 833)
Ilustración Javier Monsalvett


Debo decir a los hombres de buena voluntad, a los trabajadores, a los poetas, que el entero porvenir fue expresado en esa frase de Rimbaud: solo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres.
Así la poesía no habrá cantado en vano.
Allí no tenían punto de referencia.
(…)
Estaba fascinada de mirar al horizonte. Era una experiencia completamente nueva en su vida.
- Parece…no sé explicarlo… que mi alma ha crecido.
(…)
- Antes miraba a lo lejos, y aquello estaba realmente “lejos”, ¿entiendes? Parecía no formar parte de mi vida. Porque yo siempre miraba cerca, miraba las cosas a mí alrededor.
Hasta que, hace dos días, me acostumbré a mirar la distancia. Y me di cuenta de que, además de mesas, sillas, objetos, mi mundo incluía montañas, nubes, cielo. ¡Y mi alma, mi alma parece usar los ojos para tocar estas cosas!.
Valquirias. Paulo Cohelo. Pag.: 39.
Fotografía Alfonso Cruz.